En esta asamblea se presentó un proceso formativo que se compone de cinco etapas que pueden convertirse en cíclicas para el procesos de nuestros grupos: Evangelización: Despertar y fortalecer la fe de los jóvenes en Cristo, llevándolos a un encuentro personal con Él y preparándolos para compartir su fe con otros. 1. Kerigma 2. Discipulado 3. Misión 4. Identidad cristiana Formación humana: Desarrollar la madurez humana en los jóvenes, cultivando virtudes y proporcionando una comprensión sólida de la antropología y la sexualidad desde una perspectiva cristiana. 1. Virtudes humanas 2. Antropología (persona, conciencia,voluntad y libertad) 3. Teología del cuerpo (San Juan Pablo II) Formación espiritual: Fomentar el crecimiento espiritual de los jóvenes, exhortándolos a vivir en gracia, discernir su vocación y desarrollar una vida de oración. 1. Vida de gracia 2. Acompañamiento espiritual 3. Vocación a la santidad 4. Vocación específica 5. Oración Formación doctrinal: Propiciar en los jóvenes una sólida comprensión de la doctrina católica y las enseñanzas fundamentales de la fe. 1. Catecismo de la Iglesia Católica (cuatro apartados) 2. Sagradas Escrituras 3. Magisterio de la Iglesia 4. Liturgia 5. Escatología Pastoral Juvenil: Preparar a los jóvenes para participar activamente en la pastoral juvenil, ayudándolos a convertirse en líderes comprometidos y agentes de cambio en su comunidad parroquial y diocesana. 1. Perfil humano y espiritual del agente de Pastoral Juvenil 2. Estructura diocesana 3. Pastoral de comunión (parroquia, decanato, zona pastoral) 4. Movimientos